Skip to content

Today's Creation Moment

Nov
25
The Mysterious Rings of Uranus
Genesis 1:16
"And God made two great lights; the greater light to rule the day, and the lesser light to rule the night: he made the stars also."
Space probes have now reached the farthest points of our solar system, and we have learned more about the outer planets in 24 hours than astronomers learned in the past century. For example, we have...
RSS
share

Una jaula de luz

Salmos 27:1
Jehová es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?

Pregunte a cualquier evolucionista y le dirá que la Canasta de Flor Venus es uno de los animales menos evolucionados. El animal en realidad es una esponja que está hecha de una colonia de criaturas y hace algunas cosas sorprendentes.

La Canasta de Flor Venus edifica un esqueleto en forma de canasta hecha de sílice en forma de vidrio cubierta por solo una delgada capa de células. La compleja estructura interna de este esqueleto está reforzada para proveer la mayor fuerza utilizando la menor cantidad de material. El esqueleto final resulta ser una red de fibra óptica utilizada para muchas redes de telecomunicaciones. Los microorganismos simbióticos luminiscentes hacen un hogar dentro de la base de la esponja, enviando su luz a través del esqueleto de fibra óptica de la Canasta de Flor Venus. La Canasta de Flor atrapa camarones dentro de este esqueleto donde pasan toda su vida. El alimento que se les cae alimenta aquellos microorganismos luminiscentes al fondo de la canasta. ¡El propósito de los pulsos de luz es atraer presas para alimentar a los camarones que a su vez alimentan la fuente de pulsos de luz! Todo esto es aún más impresionante dado el hecho de que la Canasta de Flor no tiene ningún sistema nervioso.

El que ésta hermosa criatura sin sistema nervioso esté diseñada y trabaje de una manera tan compleja es un poderoso testimonio de nuestro Creador, el único que podría haber diseñado esto.

Oración: 
Padre, al principio Tu creaste la luz que trae belleza, pero nada como la belleza de Tu salvación. Amén.
Notas: 
Discover, 8/05, pp. 42-47, George M. Whitesides, “Illuminated Life.”