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Today's Creation Moment

Jul
25
Abimelech the Watermelon
Judges 9:53
"And a certain woman cast a piece of a millstone upon Abimelech's head, and all to brake his skull."
In the book of Judges we read of how "a certain woman" gave the Philistine leader Abimelech a skull fracture when she threw a millstone on him from a tower. Some biblical scholars concluded that no...
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Eventos fortuitos de caricatura

Génesis 3:17
...maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida....

La duela pequeña es un parásito que cumple un ciclo de vida de caricatura, de una manera muy complicada.

Las duelas pequeñas maduras viven en vacas y otros animales que pastan. Sus huevos se esparcen en el estiércol dejado por los animales. Los caracoles, que naturalmente comen estiércol, comen los huevos. Una vez que se encuentra el estiércol en los intestinos del caracol los huevos eclosionan. Las pequeñas duelas salen hasta el exterior del caracol. Entretanto, el caracol irritado intenta librarse de las duelas al aprisionarlas en bolas de baba, las cuales deja atrás en la hierba. Es probable que una hormiga rebuscadora encuentre la bola, llena de cientos de duelas. Cuando la hormiga la come, las duelas salen del tracto intestinal de la hormiga, para finalmente establecerse como un aglomerado de nervios que controlan las mandíbulas de la hormiga. La hormiga parece estar totalmente normal hasta que el sol empieza a ponerse. Allí es cuando la hormiga, bajo el control de las duelas, se sube por una hierba, y la mandíbula se sujeta fuertemente en la parte superior de la hierba. Allí la hormiga espera ser consumida por algún animal que paste, donde el ciclo de vida de la duela vuelve a empezar. Aún más extraño, si la hormiga no es comida para cuando el sol regresa, la hormiga regresa a su vida normal, hasta la próxima puesta del sol.

Aunque los parásitos son parte de la maldición del pecado, la duela pequeña todavía es testimonio de la increíble creatividad de Dios.

Oración: 
Padre, gracias por enviar a tu Hijo para revertir la maldición de nuestro pecado con Su muerte y Resurrección. Amén.
Notas: 
Discover, 8: 2000, p. 80-85, “Do Parasites Rule the World?”