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Today's Creation Moment

Oct
22
God's Chemistry Again Outpaces Man's
Psalm 139:14
"I will praise thee; for I am fearfully and wonderfully made: marvellous are thy works; and that my soul knoweth right well."
One of the greatest questions in biology asks how a single fertilized cell divides into many different cells – some become liver cells, skin cells, brain cells, and bone cells. This is the ultimate...
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El gran universo

I Corintios 15:41
Uno es el resplandor del sol, otro el de la luna y otro el de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en resplandor.

Una de las vistas más impresionantes que cualquier ser humano puede experimentar está disponible en forma gratuita. El cielo nocturno, especialmente lejos de las luces de la ciudad, es una vista que asombra la imaginación.

No falta razón para que los humanos estén fascinados con las estrellas. Esta fascinación explica el por qué algunas de las invenciones modernas más antiguas fueron los telescopios. También explica el por qué, aún en el siglo 17, el astrónomo Kepler escribió a Galileo sugiriéndole que los humanos algún día podrían viajar a las estrellas. Y explica el por qué, entre de los cuatro siglos siguientes, algunos llegaron a pisar la luna.

El cielo nocturno está lleno aparentemente de un sin número de estrellas. Nuestras exploraciones espaciales nos han dado retratos dramáticos de otros planetas. Hemos visto el volcán más alto en el sistema solar en Marte, los dramáticos volcanes de Io, los etéreos anillos de los planetas exteriores y las nubes blancas y acolchonadas flotando en la atmósfera azul de Neptuno. Sin embargo todos estos planetas y estrellas se los puede ver a simple vista. ¡Y lo que el ojo sin ayuda puede ver es menos de 100-billonésimas del universo! Podemos directamente medir sólo objetos distantes que se encuentran a más o menos 300 años luz de distancia – lo cual es mucho menos de lo que podemos ver.

Al ver los objetos del cielo nocturno de cerca se produce más asombro y maravilla que el cielo nocturno en sí. ¡En un sentido muy real, el cielo es la huella más clara y más gloriosa de nuestro Creador sobre su increíble obra!

Oración: 
Amado Padre celestial, los cielos te glorifican; ¡los maravillosos ojos con los cuales yo contemplo los cielos Te glorifican! Permite que yo también Te glorifique entre los hombres, especialmente por Tu más grande gloria, ¡Tu plan de salvación a través de Cristo Jesús. Amén.
Notas: 
Ferris, Timothy. 1984. “Spaceshots.” Science 84, September. p. 60.