La ciencia mira a la astrología
Juzgando por la cantidad de periódicos que tienen columnas del horóscopo, la astrología continúa siendo muy popular. Desafortunadamente, inclusive muchos cristianos tienen más que un interés pasajero en la astrología.
El interés en la astrología regresa miles de años atrás. Y así también las advertencias de Dios para Su pueblo de que se mantengan alejados de la astrología. Sin embargo, es sólo dentro de los últimos 30 años que la ciencia ha sometido las afirmaciones de la astrología a una cuidadosa comprobación. Recientes estudios han descubierto todo tipo de problemas con la astrología. Por ejemplo, al girar la Tierra, también tambalea. Como resultado de ese tambaleado, el zodiaco sobre el cual la astrología está basada ha cambiado por casi toda una entera constelación en solo los últimos 2.000 años. Los astrólogos nunca han explicado ese cambio.
Asimismo, los estudios han demostrado que los horóscopos mismos son equivocados. Un estudio de hombres re-enlistándose en la Marina desde 1962 hasta 1970 mostró que sus signos astrológicos eran tan probables de ser gobernados por Venus, el planeta del amor, como lo eran por Marte, el dios de la guerra. En un estudio de casi 3.000 parejas, los investigadores encontraron que signos astrológicamente incomparables no tenían más probabilidades de divorciarse que los signos astrológicos compatibles.
La Biblia se opone a la astrología por una razón más importante de que es una ciencia falsa. Dios advierte a Su gente que se aleje de la astrología porque nos anima a confiar en cosas creadas, como las estrellas, en vez del Dios verdadero que nos hizo y nos ama.
