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Today's Creation Moment

Jun
26
Are Biblical Creationists a Stumbling Block?
Mark 10:5-6
"And Jesus answered and said unto them, For the hardness of your heart he wrote you this precept. But from the beginning of the creation God made them male and...
In his excellent article in Creation magazine "Jesus on the Age of the Earth", Carl Wieland reports that the standard secular timeline of billions of years for the age of the universe is "accepted by...
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La defensa de cianuro

Juan 12:32
Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.

¿No sería asombroso si una criatura desarrollara una defensa química que sea mortal para prácticamente toda otra criatura menos el mismo – especialmente sí esa defensa significaría exponerse a sí mismo y a su enemigo al mortal cianuro?

Sin embargo, hay una especie de milpiés llamado Apheloria que hace justamente esto. La apheloria tiene, en cada segmento de su cuerpo, glándulas especiales que producen el químico necesario para la defensa. Cuando el milpiés es atacado por un enemigo, mezcla este químico con un catalizador. El resultado es un químico que es irritante leve más gas cianuro hidrógeno – el mismo químico letal utilizado en la cámara de gas. En esta defensa, el milpiés, así como sus enemigos, quedan sumidos en una nube del mortal gas cianuro. Su atacante muere, pero el milpiés simplemente se va ileso.

Esta verdadera defensa asombrosa claramente tiene un propósito. ¡Aun más asombroso, si la evolución está en lo correcto, el milpiés desarrolló esta asombrosa defensa tan accidentalmente, y al mismo tiempo se hizo inmune a este mortal gas cianuro! Esta defensa es demasiado inconcebible que se haya desarrollado sin alguien que lo haya diseñado. La inmunidad del milpiés al cianuro tiene sentido si es que hay alguien que lo diseño, y no tiene ningún sentido si no lo hay.

Como las huellas de Dios se encuentran alrededor de toda la creación, asimismo Él busca atraernos a Él.

Oración: 
Oración: Amado Padre, Te agradezco que eres un Dios amoroso, atrayendo a todos hacia Ti. Confieso que hay momentos cuando Tú has buscado acercarme, y yo no lo he hecho. En Nombre de Cristo Jesús perdóname, y haz que Tú atracción sea mi mayor deseo. En Nombre de Cristo Jesús. Amén.