Los muros sí cayeron
Debido a su compromiso con la evolución, muchos arqueólogos que estudian eventos bíblicos a menudo declaran que el relato bíblico sobre la historia es un error. En los años de 1950, la arqueóloga Kathleen Kenyon estudió el sitio de Jericó y declaró que los muros no podían haber caído como se relata en el capítulo seis de Josué.
Kenyon dijo que Josué no pudo haber guiado a los israelitas contra Jericó, resultando con la caída de los muros y la destrucción de la ciudad, porque ella fechó la destrucción de la ciudad a 150 años antes de que Josué haya podido llegar. Ella basó su fecha para la destrucción de Jericó en fragmentos de poesía.
Pero ahora un arqueólogo creyente en la Biblia, el Dr. Bryant Wood, ha demostrado que la destrucción de Jericó en realidad sí pasó como lo relata la Biblia. Él dice que Kenyon fechó mal a Jericó porque no encontró cierto tipo de vasija. Al fechar hollín encontrado en bloques de edificios del incendio de la ciudad después de que los muros cayeron, el Dr. Wood arribó a la correcta fecha del involucramiento de Josué. Amuletos egipcios también confirmaron la fecha. El Dr. Wood dijo que los costales de granos encontrados en el sitio proveen más evidencia de que Jericó fue conquistada rápidamente.
Excepto por unas pocas instancias que todavía están siendo estudiadas, cada vez que los arqueólogos no creyentes han declarado que la Biblia es incorrecta, ellos mismos han sido subsecuentemente comprobados de haber estado equivocados. En cada caso, el relato de la Biblia sobre la historia se ha demostrado que esta absolutamente acertado.
