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Today's Creation Moment

Mar
28
An Antarctic Forest
Romans 8:38-39
"For I am persuaded that neither death nor life, nor angels nor principalities nor powers, nor things present nor things to come, nor height nor depth, nor any...
As we learn more about the history of our planet, it's becoming increasingly obvious that the Earth has had many faces over its history. Remains of tropical forests have been found within 400 miles...
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La amorosa rana veneno de dardo

1 Juan 4:19
Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero.

Los indios Choco de Panamá y Colombia utilizan el veneno de la piel del hermoso sapo lanza para hacer sus dardos letales. La piel de color naranja brillante y de azul profundo de este sapo sirve para advertir a los predadores que es mejor que lo dejen en paz y que no toquen su piel venenosa.

Aunque es mortal, el venenoso sapo lanza es uno de los padres más amorosos en todo el mundo anfibio. La hembra pone alrededor de una docena de huevos entre las hojas caídas dentro del territorio de su pareja. Ambos padres cuidan los huevos, manteniéndolos húmedos, hasta que emerjan los renacuajos. Luego, la hembra permite que cada renacuajo, uno a la vez, se suba a su espalda. Ella lleva a cada renacuajo, cada uno en su turno, a su propio charco miniatura creado por el agua atrapada en las frondas de las plantas de la selva. La madre sapo lanza venenosa recuerda donde está cada uno de sus renacuajos y regresa regularmente a poner huevos no fértiles para que sus críos los coman.

Yo preferiría pensar que el cuidado de los sapos lanza venenosos adultos por sus hijos nace de un sentido de amor por sus críos, y sabemos que Dios es el autor de todo amor. Pero aún si este cuidado es un instinto programado, todavía debemos encontrar al “programador” – y esto una vez más nos lleva al Creador. Esta sabiduría no se puede decir que viene de la nada.

Oración: 
Oración: Amado Padre celestial, fuente de todo amor y sabiduría, da sabiduría a tu pueblo para que ellos puedan efectivamente testificar a aquellos a su alrededor que están siendo desorientados a creer que el amor es meramente un instinto y que la sabiduría puede venir de la nada. En nombre de Cristo Jesús. Amén.
Notas: 
Brownlee, Shannon, 1985, Discover, May, p. 55.