La sociedad de amebas
No es exactamente una planta, pero tampoco es completamente un animal. Se arrastra como un animal y luego le crece frutas y siembra semillas como las plantas sobre tallos coloridos. A veces actúa como una criatura unicelular con un orden social refinado. Uno inclusive puede ver a cada célula viviente individual bajo el microscopio. Y a veces todas aquellas células vivientes individuales se funden en un organismo gigante.
Los científicos no están seguros si esta forma de vida extraña y fascinante que lleva el nombre ignominioso de moho mucilaginoso celular es una planta o un animal. Esta forma de vida, a menudo hermosa, es muy diferente de los verdaderos mohos mucilaginosos que son bastante monótonos y repugnantes para muchas personas.
En el corriente suelo del bosque húmedo, las amebas individuales – invisibles a simple vista – viven en la humedad y del alimento provisto por la vegetación en descomposición. Pero si el suelo del bosque empieza a secarse o si el alimento es escaso, las amebas se congregan. Al unirse, se combinan y se vuelven una babosa pequeña, de alrededor de un milímetro de largo y lo suficientemente largo para poderse ver. Esta criatura aparentemente individual se arrastra hasta un lugar de condiciones más favorables y se establece. Entonces, las amebas individuales otra vez son evidentes, arrastrándose, haciendo crecer un tallo colorido de otras amebas hasta que finalmente forman una masa de esporas arriba. Estas esporas salen como amebas individuales cuando las condiciones llegan a estar bien para ellas otra vez.
No existen formas simples de vida. Inclusive el moho mucilaginoso muestra el toque del Creador en su maravillosa complejidad y asombrosa forma de vida.
