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Today's Creation Moment

Jul
25
Abimelech the Watermelon
Judges 9:53
"And a certain woman cast a piece of a millstone upon Abimelech's head, and all to brake his skull."
In the book of Judges we read of how "a certain woman" gave the Philistine leader Abimelech a skull fracture when she threw a millstone on him from a tower. Some biblical scholars concluded that no...
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Los grandes viajeros tienen grandes historias que contar

Hechos 11:19a
“Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía....”

Aquellos que viajan mucho por lo general tienen experiencias interesantes sobre las que pueden comentar y hablar.  Esto no es menos cierto en los animales que migran. Un ejemplo comúnmente conocido es la mariposa monarca.  En el otoño, las mariposas monarcas de toda Norte América se dirigen hacia el sur hacia el mismo pedazo de árboles de selva en Méjico.  Aún más asombroso es que cada generación encuentra este exacto lugar tradicional para pasar el invierno pero nunca ha estado allí antes.

En la actualidad, recientemente los científicos han descubierto que otra criatura migrante tiene una historia aún más interesante que contar.  La aguja colipinta (Limosa lapponica),  aquellas aves costeras con una envergadura de alrededor de 12 a 16 pulgadas (30 y 40 centímetros), que veranean en Alaska.  Pero pasan su invierno en Nueva Zelanda, a más de 7.000 millas (11.265 kilómetros) de distancia.  Al imaginarse la ruta mentalmente, usted tendría razón en señalar que hay muy pocos lugares para parar y descansar entre Alaska y Nueva Zelanda.  Los investigadores equiparon a siete agujas colipintas hembras con dispositivos de rastreo para aprender más acerca de su migración.  Encontraron que las agujas colipintas viajaban la distancia sin parar.  Sin descansar, ni tomar alimento o agua.  ¡Esto es el equivalente a un vuelo sin escalas desde Londres hasta Los Ángeles, más 1000 millas (1.609 kilómetros) más!

Las agujas colipintas glorifican a Dios como su Creador con su camino migratorio asombroso.  Al dispersarse los primeros cristianos a lo largo del Imperio Romano por temor de persecución y martirio, esparcieron la maravilla del amor de Dios a nosotros en el Evangelio de salvación.

Oración: 
Padre, Te agradezco por la gloria de Tu creación, pero me regocijo en la maravilla de Tu amor y salvación. Amén.
Notas: 
Science News, 11/22/08, p. 14, Laura Sanders, “Nonstop godwit flights.”