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Today's Creation Moment

Apr
19
The Days in Genesis
Genesis 1:5
“And God called the light Day, and the darkness he called Night. And the evening and the morning were the first day.”
Silently, a huge, powerful form slides through the deep, cold, dark depths of the sea. The men aboard the nuclear submarine have seen neither sun nor daylight for months, yet each one knows what day...
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Niñeras desagradables

Romanos 8:21
“Por tanto, también la creación misma será libertada[a] de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios”.

Hay una especie de hormiga que, aunque es bastante pequeña, hace esclavas de hormigas aún más pequeñas.  Esta hormiga esclavista hace su nido dentro de bellotas, y a diferencia de la especie que esclaviza, tiene armas químicas y mandíbulas poderosas.

Mientras esclavizan a la especie más pequeña, parece que no hacen nada más, incluyendo cuidar de sus propios críos.  Ellas consiguen sus cautivas al invadir los nidos de la especie más pequeña, robando sus larvas y crisálidas.  Una vez que estas hormigas bebés maduran en las bellotas, se espera que hagan todo el trabajo, incluyendo cuidar de los huevos de las esclavistas.  Los científicos evolucionistas han dicho que tales hormigas no podían haber evolucionado resistencia en contra de su esclavitud.  Sin embargo, ahora se han dado cuenta de que las hormigas esclavas en realidad sí resisten.  Una vez que los huevos de las esclavistas maduran hasta una etapa de crisálida, las hormigas esclavas las descuidarán o inclusive se las comerán.  Este es un comportamiento que no hacen en su propia colonia.  Los investigadores dicen que las reinas de las hormigas esclavistas ponen suficientes huevos.  Sin embargo, entre el 60 y 80 por ciento nunca llegan a madurar cuando son cuidadas por las cautivas esclavas.  ¡Tales reducciones de población ayudan a reducir futuras invasiones a sus propias colonias – propias colonias que jamás han visto! Claramente, un objetivo altruista.

Pero no toda la esclavitud es física.  Dios envió a Su Hijo, Cristo Jesús, para ser Señor y Salvador cuando nos encontrábamos esclavos del pecado, la muerte y el diablo.

Oración: 
Gracias, Padre, por enviar a Tu Hijo, Cristo Jesús, para liberarme del cautiverio del pecado, la muerte y el diablo. Amén.
Notas: 
www.sciencenews.org/view/generic/id/35309/title/Slave_ants-rebel, Susan Milius, “Slave Ants Rebel.”