Un importante hueso extra
¿Cómo es que una nutria de 50 libras puede desgarrar una oreja marina – su alimento favorito – de una piedra, mientras que un humano de 150 libras tiene dificultad en resquebrajar una simple ostra? La respuesta pone en duda aquellos gráficos evolucionistas que comparan los huesos de la mano y las patas de varios mamíferos, incluyendo los humanos.
La similitud de estructura no significa que dos estructuras estén relacionadas. Aquellos cabellos en su oído que recogen vibraciones para que usted pueda escuchar son casi idénticos a los cilios utilizados por algunas criaturas unicelulares para propulsarse. Pero nadie alguna vez ha sugerido que nuestros oídos evolucionaron de microorganismos.
Y a veces estructuras corporales no son tan similares como piensan los evolucionistas. Utilizando un escáner de tomografía y una “computadora de imagen” originalmente diseñada para crear efectos especiales para las películas de Star Wars, los científicos han descubierto por qué las nutrias pueden fácilmente manipular los crustáceos que presentan problemas para los humanos que tienen un tamaño tres veces más grande que una nutria. La muñeca de la nutria tiene un hueso extra justo en el lugar correcto para dar a la nutria una asombrosa cantidad de efecto palanca al empuñar un crustáceo. El hueso fue descubierto muy por accidente. Los científicos no lo estaban buscando, ya que sus creencias evolucionistas no les llevaban a esperar este hueso extra.
La nutria es un ejemplo de cómo Dios ha diseñado especialmente a cada criatura. Claro, hay muchas similitudes entre criaturas, y ningún buen ingeniero gastará su tiempo intentando reinventar la rueda. Pero también hay diferencias únicas entre criaturas que apoyan el relato de la creación en la Biblia.
