Tropas con alas
Ya hemos sabido hace mucho tiempo que la comunidad dentro de un panal de abejas divide su labor entre trabajadores especializados. Hay exploradores quienes buscan la comida. Enfermeras quienes cuidan de las crías. Algunas se especializan en la limpieza. Inclusive existen abejas fúnebres quienes remueven y desechan de los miembros muertos del panal.
Los científicos ahora han descubierto que las colonias de abejas también tienen brigadas de “soldados” especializados. Estas abejas a menudo parecen estar sentadas, sin hacer mucho. De hecho, tienen una solo deber – atacar a los invasores grandes. Parece que estas abejas son alimentadas y cuidadas por los miembros del panal mientras esperan la alarma. Sea que un mapache, oso o un humano amenacen el panal, miles de abejas soldados se apilan alrededor del enemigo y lo pican.
Los soldados han sido miembros bien conocidos de las colonias de hormigas y termitas. Sin embargo, hasta ahora, nunca se habían confirmado en los panales de abejas. La necesidad universal de soldados para la protección entre los insectos sociales nos recuerda que algunas cosas son universales en este mundo. Estos soldados no son los responsables por el ataque de un oso a un panal. Ni son los soldados humanos quienes siguen solo principios de guerra responsables por la guerra humana.
La codicia y falta de amor por otros que existe en la humanidad no puede ser abolida solo por deshacerse de los ejércitos. Más bien la codicia, el robo y la necesidad de protección nos recuerdan que no somos lo que Dios quiso que seamos. La solución no está en negar la realidad, sino regresar a nuestro Creador a través del perdón de nuestros pecados por medio de Cristo Jesús.
