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Today's Creation Moment

Nov
13
The Creator's Gift of Intelligence
Psalm 111:10
"The fear of the LORD is the beginning of wisdom: a good understanding have all they that do his commandments: his praise endureth for ever."
In many of our Creation Moments programs, we have shown that animal intelligence is not a result of evolution but God's gift to His creatures. While animals are limited to a much smaller area of...
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Dolor Puro

Apocalipsis 21:4
"' Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron’”.

A pesar de los avances médicos modernos, el control del dolor sigue siendo un problema difícil hoy en día.  El hombre ha utilizado por miles de años varias formas de aspirina para controlar el dolor. Aunque se pueden utilizar drogas más potentes hoy, nuestro acercamiento primario hacia el dolor ha cambiado poco a través del milenio. Los avances recientes prometen mostrarnos como lidiar directamente con varias formas de dolor.    

Digamos que usted accidentalmente se corta con un papel.  El dolor que produce un corte de papel siempre está desproporcionado con la herida en sí.  Médicos investigadores nos dicen que el tejido lastimado crea un químico llamado bradicinina.  La bradicinina es la más potente sustancia conocida que produce dolor.  La bradicinina tiene un propósito más grande que simplemente hacer que su corte de papel sea doloroso.  La bradicinina comienza una cadena compleja de reacciones químicas que son importantes para curar su herida.  En el proceso, la bradicinina también se conecta a las células nerviosas, haciendo que éstas envíen dolor a su cerebro.

Los científicos han empezado a desarrollar bloqueadores de bradicinina, previniendo que la bradicinina envíe mensajes de dolor.  Como resultado, el dolor es bloqueado donde se origina.

El dolor es una realidad en nuestro mundo por el pecado.  No solo nos avisa de lesión pero nos recuerda de la última consecuencia del pecado.  Pero gracias sea a Dios, quien envió a ¡Su Hijo Cristo Jesús para llevar el dolor de nuestra desobediencia en la cruz para que podamos tener el perdón de pecados!

Oración: 
Te agradezco, amado Padre celestial, que me amaste tanto y que enviaste a Tu Hijo amado, Jesucristo, a sufrir las penalidades de mí pecado. Ayúdame a siempre buscar la seguridad de Tu aceptación en lo que Él ha hecho por mí. Amén.