La ética médica evolucionista
Un profesor de ética médica utilizó un antiguo mito evolucionista para apoyar la extracción de órganos de un bebé nacido sin un cerebro. Los padres de la niña querían donar sus órganos para un transplante mientras ella todavía seguía viva para que los órganos estuviesen saludables y utilizables. Sin embargo, Un juez observando que la niña todavía estaba viva, rehusó permitir que se tome ninguno de los órganos vitales de la niña.
El Dr. Robert J. Levine, profesor de ética médica de Yale. En sustento para tomar los órganos de la niña, dijo, “Nuestro tronco cerebral no se diferencia substancialmente de los troncos cerebrales de un pez”. Y añadió que la niña “tiene más en común con un pez que con una persona”. Estos comentarios reflejan una teoría evolucionista desacreditada. La teoría sostiene que al pasar de un huevo fertilizado hasta el nacimiento, el bebé pasa por los pasos evolucionistas que conllevan hasta los seres humanos.
¿Tuvo esta niña más en común con los peces que con los humanos? La infortunada niña solo tenía un tronco cerebral, pero cada pizca de información genética en el tejido era totalmente humano. Este tejido cerebral operaba órganos humanos dentro de un cuerpo humano. Ningún cerebro de pez en el mundo tiene ninguna de estas dos características.
¿Acaso importa lo que usted piensa acerca de los orígenes? Fraudulentamente la ciencia evolucionista nos lleva hacia una subida empinada y resbalosa que abarata la vida humana, que ha sido creada por Dios.
