Mirlos resguardados del frío
A los mirlos europeos les encanta el sur de Alemania tanto que muchos de ellos se quedan para el invierno. Algunos de los mirlos migran a África del Norte, España, o al sur de Francia para escapar del frío. Como el petirrojo en América del Norte, sin embargo, algunos mirlos europeos no migran.
Los mirlos europeos pueden vivir a lo largo del frío invierno alemán porque están diseñados con varios rasgos que utilizan principios sofisticados de la bioquímica y la física. Para soportar el frío invierno, las aves expanden sus plumas. Esto crea más espacios de aire aislado entre sus cuerpos cálidos y el frío. Ellos entonces meten sus cabezas dentro de su plumaje haciendo que su cuerpo quede como una pequeña bola. Una bola redonda es la forma que mejor conserva el calor para cualquier objeto. La bola también protege las partes de su cuerpo que están menos protegidas como sus pies, patas, y pico.
La comida también es más escasa en el invierno. Por encima de todo, la necesidad de energía del ave es cinco veces más en una temperatura de 20º (F) bajo cero -28º bajo cero (C) que lo que es durante el verano. Los mirlos reducen su necesidad de energía al bajar su temperatura corporal durante la noche cuando están ensortijados en una bola. ¡Los científicos han encontrado que, como resultado, los mirlos europeos no están en ningún peligro de congelarse, inclusive a 20º (F) bajo cero, siempre y cuando puedan conseguir suficiente alimento!
Los especiales inteligentes diseños encontrados en el mirlo europeo reflejan un conocimiento sofisticado de la bioquímica y la física. Por su misma existencia, el mirlo europeo glorifica a nuestro Dios Creador.
