Falsa alarma
El bosque tropical ofrece una rica variedad de seres vivientes. Parte de esa riqueza se puede ver en las bandadas de aves que cooperan en la marquesina aunque las bandadas están hechas por varias especies.
El bosque tropical es en realidad dos bosques en uno. La marquesina que se forma por las puntas de los árboles sostiene un tipo de vida completamente diferente que la parte del bosque que crece debajo la marquesina. Este bosque inferior se llama el “piso bajo”. Bandadas compuestas por varias especies de aves buscan comida, por lo general insectos, en sus territorios respectivos sea en la marquesina o en el piso bajo. Cada bandada tiene su propio centinela que vigila por predadores y advierte al resto cuando el peligro está cerca.
Este arreglo deja al centinela con poco tiempo para buscar su propia comida. Así que recurre a un poco de engaño para alimentarse. Vigila el forraje de otras aves, a más de vigilar el cielo. Cuando ve que los otros encuentran unos buenos insectos, pega un chillido de alarma como que hubiese un predador. Entonces, mientras las otras aves están distraídas, va tras de los insectos antes de que las otras puedan comerlos. Parece que las aves saben cuando están siendo engañadas. Cuando escuchan la alarma, inmediatamente miran al centinela. Si el centinela se clava por cubierta, saben que la alarme es real. Si el centinela se clava por su comida, es demasiado tarde para hacer nada al respecto.
En efecto, las otras aves están intercambiando algo de sus habilidades de caza a cambio de los servicios de alarma del centinela. Es el arreglo sabio del Creador donde cada criatura utiliza sus dones para el bien de todos.
