Skip to content

Today's Creation Moment

Apr
23
After Their Kinds
Genesis 1:12
“And the earth brought forth grass, and herb yielding seed after his kind, and the tree yielding fruit, whose seed was in itself, after his kind: and God saw that it was...
How wonderful! Your dog has just had puppies! But do you now have to sort through the litter and make sure there are no baby giraffes or kangaroos? In God’s account of creation in Genesis 1, we...
RSS
share

La frágil serpiente cascabel

Juan 3:14
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado…”

La serpiente cascabel es una criatura peligrosa, aunque sorprendentemente vulnerable.  Aunque usted no lo crea, los roedores, en vez de ser víctimas fáciles del cascabel, son uno de sus más grandes enemigos.  Las ardillas terrestres a veces atacan a las serpientes cascabel, embistiendo y mordiéndolas.  Las ardillas terrestres pueden infligir heridas que se infectan y causan la muerte de la serpiente.  A menudo se salen con la suya porque sus reflejos son mucho más rápidos que los de las serpientes.
    
Aquellos que manipulan las serpientes cascabel deben tener cuidado de su mordida.  Pero deben ser igualmente cuidadosos de cómo levantan la serpiente, porque su cuello se puede romper fácilmente.  Si una serpiente cascabel es atrapada por solo 20 minutos en un sol de mediodía, ésta puede entrar en convulsiones.  Y si se la pone en la tierra con una inclinación demasiada pronunciada, su corazón, incapaz de bombear cuesta arriba, puede fracasar.  De hecho, el simple hecho de manipular a una serpiente cascabel puede causar que ella misma se mate de hambre.
    
La Escritura muchas veces se refiere al diablo como la “serpiente”.  Sin embargo, así como la serpiente cascabel es verdaderamente mortal, pero también muy vulnerable, así también es el diablo verdaderamente mortal, y a la vez muy vulnerable.  Todos los que creen en Jesucristo como su Señor y Salvador sobre el pecado, la muerte y el diablo, tienen a través de Cristo, la victoria.   Aunque muchas veces al diablo le gustaría que olvidemos que él es un enemigo ya vencido.

Oración: 
Amado Señor Jesucristo, Te agradezco que a través de Tu muerte inocente y sufrida me has librado del pecado, la muerte y el diablo. Aunque sé que en esta vida, todavía tendré que contender con el diablo, siempre mantenme consciente que Tú lo venciste por mí. Amén.
Notas: 
Terry Dunkle, “A Perfect Serpent”, October, Science 81.