El mantener la estación abierta
Uno de los arreglos más inusuales que utilizan los peces para mantenerse limpios se encuentra en el Arrecife Gran Barrera de Australia. Allí es donde los peces conocidos como los budiones limpiadores ofrecen un servicio de limpieza para peces. La estación de limpieza está compuesta por un macho y un harem de hembras. Los otros peces vienen y esperan en fila para ser limpiados en su turno.
El único pez al cual no se le permite entrar en esta estación de limpieza son los budiones limpiadores machos de otras estaciones de limpieza. El macho celosamente protege a su harem. Pero cuando él muere, algo muy inusual sucede. Dentro de una hora de su muerte, la hembra más grande en el harem empieza a comportarse como un macho. Dentro de un par de semanas, ella se ha convertido completamente en un macho funcional, y cabeza de la estación de limpieza. Sin este cambio, la estación de limpieza tendría que cerrar sus puertas, dejando a muchos clientes insatisfechos a la merced de los peligros de la enfermedad. Aquí, el Señor ha provisto un arreglo asombroso para la salud de Sus criaturas.
Aún más sorprendente fue la solución que Dios proveyó para limpiarnos de nuestros pecados y hacernos espiritualmente saludables. Cuando Él envió a Su Hijo Jesucristo para sufrir nuestro castigo por nuestro pecado, Él estaba proveyendo el único medio posible por el cual podemos ser lavados de nuestros pecados y obtener una saludable vida nueva en comunión con Él.
