Asesino de termitas
El insecto asesino usa una combinación de camuflaje y utilización de cebo que es totalmente desconocido para cualquier otra criatura.
El insecto asesino se pega pedazos de nido de termitas a sí mismo utilizando un fluido de unas glándulas especiales en su cuerpo. Este material de nido de termitas es su camuflaje mientras él realiza su trabajo en el nido. Para cuando termina, ninguna parte de su cuerpo podrá ser vista.
Acercándose cuidadosamente sin ser notado hacia una apertura en el nido, el insecto asesino espera que pase una desdichada termita. Habiendo agarrado a su primera víctima y habiéndole drenado sus fluidos corporales, el insecto asesino ahora lleva a su víctima y lo banderea cerca de la apertura del nido. Viendo el cuerpo, un trabajador se mueve hacia delante. Al hacerlo, el insecto asesino lentamente jala cebo de regreso, y así atrae a un trabajador más allá de la protección del nido. De repente, el insecto asesino agarra a su nueva víctima y descarta a la anterior. La víctima número dos se convertirá en cebo para la víctima número tres. ¡En una operación de estas, los investigadores vieron como un insecto asesino continuó con esto por tres horas, matando 31 termitas!
La manera grotesca en la cual el insecto asesino forja su sustento demuestra mucha inteligencia. El insecto asesino es otro ejemplo del hecho de que la inteligencia no tiene nada que ver con la evolución – más bien, es un regalo del Creador a Sus criaturas.
