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Today's Creation Moment

Aug
01
God's Gifts and God's Gift
John 15:1
"I AM the true vine, and My Father is the husbandman."
The evolutionary story of man's history tells us that it took man tens of thousands of years to figure out he could farm crops for himself. Yet, today we know that some termites, ants and ambrosia...
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Insectos en la nieve

Salmos 147:16-18
“Da la nieve como lana y derrama la escarcha como ceniza. Echa su hielo como pedazos; ante su frío, ¿quién resistirá? Enviará su palabra y los derretirá; soplará su viento y fluirán las aguas”.

La gente que vive en climas donde hay hielo y nieve está acostumbrada a ver la actividad de criaturas de sangre caliente inclusive en el invierno.  Sin embargo, los reptiles y anfibios, que son de sangre fría, parecen desaparecer en el invierno. ¿Pero sabía usted que muchos tipos de insectos continúan activos en el invierno?

¿Cómo pueden los insectos estar activos durante esta época del año sin congelarse?  Después de todo, cuando el tejido viviente se congela, los cristales de hielo que se expanden destruyen las membranas de tejido.  ¡Los insectos sobreviven a temperaturas de congelación de forma muy parecida a los automóviles – con anticongelante!  Muchos insectos manufacturan sea una forma de alcohol o glicerol, que es químicamente similar al anticongelante en su carro.
    
Las orugas orientales de carpa están muy vivas dentro de sus capullos, y para la mitad del invierno su peso corporal es más de un tercio de anticongelante.  Una larva de avispa parasítica puede continuar viviendo a temperaturas tan bajas como 52 grados (F) [11 grados C].  Unas 25 de las 700 especies conocidas de langostas pigmeas en realidad viven en o cerca de las regiones Árticas.  Y el mosco de nieve tiene su nombre del hecho de que su vida se lleva acabo en las nieves de invierno.

Parece improbable de que el mundo antes del diluvio tuvo inviernos como los que tenemos hoy.  Sin embargo, en Su sabiduría, Dios puso provisiones especiales en muchas de Sus criaturas para que puedan sobrevivir cuando el frío del invierno como lo conocemos hoy se hiciera una realidad.

Oración: 
Amado Padre celestial, Te agradezco por preocuparte por todas Tus criaturas. Ayúdame a depender más en Ti y menos en mí, para que Tu gloria sea vista en mi vida. En nombre de Cristo Jesús. Amén.
Notas: 
Jo Ellen Tuthill, “The Bugs of Winter,” January/February, Science 83, pp 36-39.