El sapo letárgico
Pocos desiertos son tan inhospitos como el Desierto Sonoran de Norte América. La vida es tan difícil allí que incluso el sapo con espuelas (Couch’s Spadefoot toad en Inglés) debe permanecer inactivo por 11 de 12 meses.
Por lo general, el sapo de espuelas tiene tan solo un mes de los doce para llevar a cabo sus normales negocios de vida. El sapo de espuelas tiene un reloj interno que le dice cuando las violentas tormentas del desierto están cerca y, cuando empezar a acercarse a la superficie de la tierra. Los sapos, extremadamente sensibles a las vibraciones de la tierra, pueden escuchar el golpeteo de la lluvia a millas de distancia. Las distantes lluvias traen a los sapos fuera de la arena para que en cuanto se forman las piscinas, los machos están dentro, llamando a las hembras.
El apareamiento y la puesta de huevos se completan para la mañana y el alba encuentra a los sapos seguramente protegidos del calor del sol bajo la arena. Pero las piscinas del desierto alcanzan 100 grados y no durarán mucho antes de secarse, matando a los huevos. Bajo condiciones ideales toma solo nueve días para que los huevos se abran. Sin embargo, incluso en un buen año, los pequeños sapos tienen máximo solo unas pocas semanas para comer la comida necesaria para mantenerlos vivos durante los próximos once meses hasta la próxima lluvia.
Nuestro Creador Dios no solo crea vida que puede sobrevivir bajo las más extremas circunstancias, sino que también Él es la fuente de la vida eterna.
