El eficiente pez
Los peces son los típicos elegantes diseños encontrados en la creación. Tanto la función como la forma, están unidas con las necesidades mecánicas y biológicas de los peces para provocar soluciones inteligentes, y mientras que a la vez son bellos, también son simples para sus necesidades.
Los peces están diseñados para que el agua, que contiene oxígeno, se tome a través de la boca y se expela por detrás de las branquias de las aletas. En estos dos puntos las presiones interiores y exteriores sobre el pez son los más fuertes. El resultado es el sistema más eficiente posible – pues muchos peces no necesitan expender ninguna energía para respirar cuando nadan.
Los peces tienen sus ojos ubicados en un punto de sus cuerpos donde la presión del agua es cero mientras nadan. Esto es importante ya que la curvatura de la cornea del ojo determina el foco de la visión del pez. Podría ser desastroso para el pez si su visión cambiara mientras varían las velocidades al nadar. El corazón del pez está ubicado sobre uno de los puntos de su cuerpo donde la presión exterior es más grande. Mientras que los músculos trabajan por contracción, la presión exterior sobre la superficie circundante del pez permite una fácil re-expansión del corazón para el próximo latido.
Si el pez tuviera engranajes y poleas en vez de su más sofisticada maquinaria biológica, nadie negaría que fuera ingeniada cuidadosamente por una inteligencia de afuera.
