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Today's Creation Moment

Feb
01
A Tinker Toy Fossil Embarrasses Scientists
Proverbs 12:20
"Deceit is in the heart of them that imagine evil: but to the counsellors of peace is joy."
In October of 1999 scientists announced the discovery of a new fossil at the National Geographic Society in Washington. Scientists from the Dinosaur Museum in Blanding, Utah, and the Institute of...
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Pies cerdosos de reptil

Salmos 101:3
“No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se acercará a mí”.

Desafía la gravedad el caminar hacia arriba por las paredes y a lo largo de los techos; es inofensivo y tan solo mide cuatro centímetros de largo incluyendo su cola.  Es un gecko.      

Existen 670 especies de geckos alrededor del mundo.  Se encuentran en desiertos y selvas, y les gusta vivir en hogares donde son excelentes para controlar insectos,  aunque casi no dejan ningún rastro de su presencia.  Pero la característica del gecko que más inspira asombro es la habilidad de caminar sin esfuerzo hacia arriba por una pared o a lo largo del techo.

Para conseguir este regio truco el gecko tiene almohadillas en sus pies.  Bajo el microscopio estas almohadillas parecen diminutos alfileteros.  Cada cerda microscópica contiene ramas aún más pequeñas, permitiendo que los pies del gecko se enganchen, con estos ganchos microscópicos, en las irregularidades más pequeñas.  ¡Algunos geckos tienen más de un billón de estas cerdas parecidas a un gancho en sus pies!  Incidentemente, esto explica porqué los geckos caminan con ese salto gracioso.  Cada pie debe ser desenganchado antes de ser levantado para el próximo paso.

Desafortunadamente, cuando el gecko está pegado a la pared, y la pared cae, él caerá con ella.  Lo mismo es cierto de nosotros.  Si nosotros nos aferramos a la maldad – terminaremos hiendo donde la maldad nos lleva.  No es por nuestras buenas intenciones, pero solo a través de Jesucristo que somos liberados de la maldad a través del perdón de pecados.

Oración: 
Amado Señor Cristo Jesús, haz que me ponga más incómodo cuando la maldad llega ante mis ojos. No dejes que la maldad se aferre de mí, sino límpiame con Tu sangre, y dame Tu paz. Amén.