El pez reacio
Una de las criaturas más extrañas del mundo es un pez bastante reacio llamado saltarín del fango. Aunque es un pez puede cavar madrigueras, viajan millas sobre tierra e inclusive realiza una danza de apareamiento sobre tierra que puede durar hasta una hora. Algunas especies de saltarín del fango incluso pueden subir árboles.
El saltarín del fango tiene la habilidad de absorber oxígeno del agua en su piel. Lo único que necesita hacer es mantenerse mojado. También tiene sacos parecidos a una esponja alrededor de sus agallas que sostienen una provisión de agua. Y si alguno de estos sistemas no fueran suficientes, el saltarín del fango también puede tomar aire directamente. La mayoría de los peces no pueden ver bien fuera del agua, de la misma manera como nuestros ojos no ven bien bajo agua. Sin embargo, el saltarín del fango tiene ojos especiales que le dan una buena visión dentro y fuera del agua.
El saltarín del fango es un excelente ejemplo de la creatividad irrefrenable de Dios. ¡Imagínese diseñar tan maravilloso pez! El profeta Habacuc compara a los hombres con los peces cuando pregunta por qué Dios permite que los hombres sean atrapados por personas malvadas, como los peces son atrapados por los hombres. Pero Dios recuerda a Habacuc que cuando la maldad ataca a los santos, están almacenando castigo para sí mismos. Por último, el Señor le dice a Habacuc, y a nosotros, que todas las cosas sirven para la gloria de Dios.
