Aquellas sorprendentes abejas ingenieras
La estructura sorprendente del panal ha fascinado a los científicos por miles de años. En el tercer siglo, el astrónomo y geómetra Pappus de Alejandría se convirtió en el primero en ofrecer una explicación del por qué el panal tiene una forma hexagonal.
Pappus explicó que solo tres formas podrían servir de candidatos para una celda de panal – el triángulo, el cuadrado y el hexágono. Cualquier otra forma dejaría aberturas desperdiciadoras entre cada célula. Pappus notó que el hexágono sostiene más miel en el mismo espacio que un cuadrado o un triángulo. También toma menos cera para construir y los lados compartidos de las celdas hexagonales cortan el uso de la cera aún más.
Pero no fue hasta el desarrollo de los cálculos modernos que los científicos podrían completamente apreciar la forma de las capas al final de las celdas del panal. Cada celda está sellada con una pirámide compuesta de tres rombos. Las matemáticas complejas muestran que esta forma también, requiere la menos cantidad de cera para la construcción y permite a las celdas del panal estar juntas la una contra la otra sin malgastar espacio.
Los científicos modernos que aceptan la evolución hablan acerca del diseño del panal como un gran logro de las abejas. Pero la conclusión más sensible es obvia. ¡El prisma de doce lados, esto es, seis lados más dos lados del panal, es un testimonio magnífico de la sabiduría matemática del Creador Mismo!
