Expertos de Dios en desperdicios tóxicos
El medio ambiente naturalmente produce desechos tóxicos sin la ayuda de los seres humanos. Las cenizas de un incendio contienen suficiente radioactividad natural para merecer una clasificación de desechos tóxicos El uranio y otros elementos radioactivos ocurren naturalmente en el medio ambiente y pueden ser disueltos en aguas subterráneas. Cloros-flurocarbonos, elaborados para la refrigeración, también son arrojados de los volcanes. También llamados CFC, algunos científicos piensan que estos químicos degradan la capa de ozono de la tierra. El hecho es, la naturaleza produce más desechos tóxicos que lo que lo hacen los humanos.
Ya que los desechos tóxicos son una parte natural de la creación, uno podría esperar que una creación bien diseñada tenga la habilidad de procesar materiales tóxicos en sustancias inofensivas. La ciencia está empezando a descubrir como el Creador ha diseñado la creación para lidiar con este problema.
Los científicos han aprendido como varias bacterias descontaminan el agua que lleva uranio disuelto. Una especie de bacteria combina el fosfato en el agua con el uranio para hacer cristales de fosfato de uranio. Estos cristales se almacenan inofensivamente en las bacterias. Otra especie utiliza las enzimas para hacer mineral de uranio que luego se establece inofensivamente fuera del agua. Otra especie se ha descubierto que descompone los CFC.
La creación está en realidad bien diseñada. De hecho, las soluciones del Creador para el desecho peligroso nos ayudarán a aprender como limpiar los desastres que hacemos.
