Un sólido fundamento en la creación
¿Qué tiene que ver la enseñanza bíblica sobre la creación con el evangelio de Cristo Jesús? Pues, veamos que sucede con la obra salvadora de Cristo si la creación no es cierta y Dios realmente utilizó la evolución. La muerte en el mundo animal debe haber entrado al mundo mucho antes del primer hombre y antes del pecado. ¿Si la muerte no es el resultado del pecado, porque tuvo Cristo que recibir la penalidad por el pecado por medio de una muerte en la cruz? Así que, al desafiar el origen del hombre, la evolución desafía el origen del pecado y su efecto sobre el hombre. ¡Por ende, la evolución desafía el mismo corazón del trabajo de Cristo! La Biblia nos dice que todas las cosas fueron creadas a través de la Palabra de Quien se hizo carne.
Vemos esa Palabra en acción en Génesis Uno cuando leemos, “Aquella Palabra Quien nos hizo a nosotros y a todo lo demás es la misma Palabra Quien vino y pagó nuestra salvación”.
Así que Génesis, desde las primeras palabras, es en realidad el principio de la revelación de Dios a nosotros de la Persona y obra del Hijo de Dios – nuestro Salvador, Jesucristo. Si rechazamos la revelación de Dios acerca de Su Hijo en Génesis Uno, solo tenemos parte de un Salvador – ¡y solo parte de Cristo no es Cristo del todo!
