El hongo tira gorra
Aunque podríamos hablar de formas “simples” de vida, mientras más aprendemos acerca de cosas vivas, lo más claro que podemos ver que ninguna forma de vida es “simple”.
La evolución por mucho tiempo ha teorizado que la vida empezó de forma simple que a través de millones de años, gradualmente se hizo más compleja. Los científicos evolucionistas dicen que las formas “simples” de vida todavía existen hoy y para comprobar su afirmación señalan al “sencillo” hongo. Está bien, veamos en realidad cuan “simple” es el “sencillo” hongo.
El hongo “tira gorra” tiene un reloj incorporado y se dobla a través del día en respuesta al movimiento del sol. El reloj incorporado del hongo “tira gorra” espera haberse volteado hasta el mejor ángulo posible antes de “perder la cabeza” para distribuir sus esporas o semillas alrededor del área más amplio posible. El sistema de percepción de luz en el hongo libera las esporas alrededor de las nueve de la mañana – apuntando las esporas a un área que muy probablemente esté abierta para poder ser esparcidas aún más por animales. Sea que las esporas caigan donde pasan animales, o sobre una hoja, estas están cubiertas con una pega para ayudarlas a dispersarse aún más.
El hongo “sencillo” nos recuerda que simplemente no existen formas “simples” de vida. A este hongo se le ha dado una forma muy sofisticada de cumplir con el mandato de Dios de reproducirse según su especie.
