Polillas que se creen colibrís
Parece no haber fin a la variedad y sabiduría del diseño en la creación. Más interesantes son aquellas criaturas que comparten características importantes y sin embargo no son nada la una como la otra. La ballena es un ejemplo, es construido como un pez pero en realidad es un mamífero. La polilla esfinge es otra criatura tal.
Mientras que es definitivamente una polilla, se comporta de todas formas como un colibrí y se alimenta del néctar dentro de las flores del tabaco. Como una polilla normal la esfinge nunca podría alcanzar el néctar en estas flores profundas pero tiene una lengua especial como un colibrí. La polilla revoloteo sobre la flor mientras inserta su larga lengua en la flor. Su lengua, que en realidad es más larga que el resto de su cuerpo, tiene dos mitades con ranuras, que cuando se las junta, crean lo que equivale a una larga manguerita para sacar el néctar. Si las dos mitades no se unen perfectamente, la polilla podría morir de hambre.
¡Obviamente la lengua de la primera polilla esfinge tenía que estar completamente formada! ¡Al revolotear, la polilla esfinge realmente compite con las 50 aleteadas del colibrí por segundo con su propio ritmo de alas de 24 a 45 veces por segundo!
Los maravillosamente variados patrones en la creación no hablan de relaciones forjadas por millones de años de evolución. ¡Más bien, hablan de relaciones creativas, cuidadosamente diseñadas por un todo sabio Creador!
