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Today's Creation Moment

Nov
28
The Body's Incredible Healing Powers
Mark 2:17
"When Jesus heard it, he saith unto them, They that are whole have no need of the physician, but they that are sick: I came not to call the righteous, but sinners...
God has given your body incredible powers of healing and repair, and you could almost say that we carry our very own doctor and pharmacy inside us. When testing new medicines, one group of patients...
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Esta abeja del ejército suizo

Génesis 43:11
“Entonces su padre Israel les respondió: —Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos y llevad a aquel hombre un regalo, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras”.

Casi todo el mundo ha visto un cuchillo del ejército suizo.  Esta herramienta es mucho más que un cuchillo y tiene todo tipo de otros aparatos escondidos en su manija.      

Las patas de la abeja trabajadora son muy iguales al cuchillo del ejército suizo.  Cada pata tiene una coyuntura extra entre la rodilla y la coyuntura del pie.  La pata delantera de la abeja tiene una cortadura especial con cerdas como un cepillo para limpiar su antena.  La pata del medio tiene lo que se ha llamado una palanca que es útil para una variedad de trabajos en el panal.  Las patas traseras de la abeja trabajadora tienen canastos de polen que la abeja utiliza para llevar polen hasta el panal.  Las patas traseras también tienen cerdas de limpieza para raspar polen de las patas del medio, mientras que las patas del medio tienen estas mismas cerdas para raspar el polen de las patas delanteras.  

Así como cuando uno encuentra un cuchillo de ejército suizo creería que fue formado al azar por la naturaleza, tampoco nadie debe pensar que la abeja trabajadora es algo formado al azar por la naturaleza.  Dios ha hecho las patas de las abejas con el propósito de hacer una conexión efectiva en la producción  de la miel, un alimento preciado por muchos seres vivientes, incluyendo el hombre.
  

Oración: 
Amado Señor Jesucristo, vemos todo en la creación, que como el Hacedor de todo, Tú generosamente no has escatimado nada para proveernos de cosas buenas. Te agradecemos por este cuidado. Especialmente te agradezco que aún diste Tu vida por mi salvación. Amén.
Notas: 
“Darwin’s Fatal Bee Sting” (Book Fellowship, Tract No. 1218).