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Today's Creation Moment

Apr
23
After Their Kinds
Genesis 1:12
“And the earth brought forth grass, and herb yielding seed after his kind, and the tree yielding fruit, whose seed was in itself, after his kind: and God saw that it was...
How wonderful! Your dog has just had puppies! But do you now have to sort through the litter and make sure there are no baby giraffes or kangaroos? In God’s account of creation in Genesis 1, we...
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Él respira por los pies

Job 21:22
“¿Enseñará alguien a Dios sabiduría, cuando es él quien juzga a los que están elevados?”

¿Qué respira por sus pies, y tiene miles de mandíbulas pero no tiene boca, tiene también hasta cincuenta brazos, y un ojo en la punta de cada brazo?  No, no es una nueva criatura para la próxima película de Star Wars.  Es la estrella de mar.

Cuando Dios diseñó la estrella de mar,  parece que trató de ver cuan diferentemente podría ser esta criatura de todas las demás.  Dependiendo de la especie, la estrella de mar puede tener entre tres y cincuenta brazos, y en la punta de cada brazo un ojo respectivamente.  La piel áspera de la estrella de mar está cubierta por diminutas mandíbulas que evitan que los parásitos se adhieran a la estrella de mar.  Y más asombroso aún, es el hecho de que cada una de estas miles de mandíbulas funciona independientemente del resto.  La estrella de mar para obtener su oxígeno, toma agua a través de varios tubos en sus pies, y cada uno de estos contiene una pequeña bomba y un sistema de cañería que está interconectado a los otros pies.

La estrella de mar demuestra que nuestro Creador no tuvo que diseñar la creación de alguna forma específica.  Los teólogos se refieren a esto como “creación voluntaria”.  Si Dios hubiese querido, usted y yo estaríamos respirando por los pies – aunque me alegro que esto no sea así.  Sin embargo, la verdad bíblica de la creación voluntaria fue una de las ideas cruciales que proveyó la base para el método científico moderno.

Oración: 
Amado Señor Jesucristo a través de Quien fueron hechas todas las cosas, te agradezco con asombro y sobrecogimiento por Tu creatividad, y de forma especial porque me creaste, me compraste y me libraste del pecado, la muerte y del diablo. Amén.
Notas: 
Bob Devine, Uncle Bob’s Animal Stories, (Moody Press, Chicago, IL, 1986), pp.65-70.