Skip to content

Today's Creation Moment

Apr
23
After Their Kinds
Genesis 1:12
“And the earth brought forth grass, and herb yielding seed after his kind, and the tree yielding fruit, whose seed was in itself, after his kind: and God saw that it was...
How wonderful! Your dog has just had puppies! But do you now have to sort through the litter and make sure there are no baby giraffes or kangaroos? In God’s account of creation in Genesis 1, we...
RSS
share

Realmente apareado para la vida

Génesis 2:24
“Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne”.

¿Sabía usted que en realidad algunos peces salen de pesca?  Sí, la hembra pejesapo viven muy abajo donde es frío y oscuro y tiene una caña de pescar de seis pulgadas (15.2 centímetros) de largo sujeta a su labio superior con una pequeña luz naranja en la punta.  Cuando el pejesapo no está pescando, la caña se acomoda en un surco arriba de su cabeza.  La víctima del pejesapo está nadando y  ve la luz naranja – el cebo – a él le parece un buen almuerzo para un pez pequeño.  ¡Éste se acerca pero la luz salta del alcance y lo próximo que sucede es que se convierte en el almuerzo del pejesapo!

La parte más extraña de la vida del pejesapo son sus prácticas de apareamiento.  Mientras que la hembra tiene más de tres pies (91.4 centímetros) de largo – la boca toma casi la mitad de este largo – el macho pejesapo es tan sólo media pulgada (1.27 centímetros) de largo.  Él no tiene ninguna caña de pescar ni ninguna luz.  El apareamiento empieza cuando el diminuto macho  nada hacia la hembra y sumerge sus dientes a su costado.  Él nunca más la suelta por el resto de su vida.  De hecho, pronto su piel y sistema circulatorio se unen a la de la hembra, y a través de esta unión se convierten, literalmente, en una carne.  Y eventualmente se ponen huevos.  

Nuestro Creador tiene una variedad infinita de formas de reproducir las especies pero esta demuestra literalmente el principio de una sola carne del matrimonio humano.

Oración: 
Amado Señor Jesucristo, virtualmente en todo matrimonio recordamos Tu presencia en la boda de Cana donde realizaste el primer milagro de Tu ministerio. Ayúdame a siempre mantener mi relación marital como era Tu intención, y a través de ésta ser enriquecido. Amén.
Notas: 
Bob Devine, Uncle Bob’s Animal Stories, (Moody Press, Chicago, IL, 1986), pp. 19-22.