Skip to content

Today's Creation Moment

Dec
21
Researchers Find a Hidden Cost to the Internet
Proverbs 18:24
"A man that hath friends must shew himself friendly: and there is a friend that sticketh closer than a brother."
Have you been on the internet lately? If so, it may be costing you more than you think. That's the suggestion of a study done by researchers from Carnegie Mellon University in Pittsburgh. The study...
RSS
share

Realmente apareado para la vida

Génesis 2:24
“Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne”.

¿Sabía usted que en realidad algunos peces salen de pesca?  Sí, la hembra pejesapo viven muy abajo donde es frío y oscuro y tiene una caña de pescar de seis pulgadas (15.2 centímetros) de largo sujeta a su labio superior con una pequeña luz naranja en la punta.  Cuando el pejesapo no está pescando, la caña se acomoda en un surco arriba de su cabeza.  La víctima del pejesapo está nadando y  ve la luz naranja – el cebo – a él le parece un buen almuerzo para un pez pequeño.  ¡Éste se acerca pero la luz salta del alcance y lo próximo que sucede es que se convierte en el almuerzo del pejesapo!

La parte más extraña de la vida del pejesapo son sus prácticas de apareamiento.  Mientras que la hembra tiene más de tres pies (91.4 centímetros) de largo – la boca toma casi la mitad de este largo – el macho pejesapo es tan sólo media pulgada (1.27 centímetros) de largo.  Él no tiene ninguna caña de pescar ni ninguna luz.  El apareamiento empieza cuando el diminuto macho  nada hacia la hembra y sumerge sus dientes a su costado.  Él nunca más la suelta por el resto de su vida.  De hecho, pronto su piel y sistema circulatorio se unen a la de la hembra, y a través de esta unión se convierten, literalmente, en una carne.  Y eventualmente se ponen huevos.  

Nuestro Creador tiene una variedad infinita de formas de reproducir las especies pero esta demuestra literalmente el principio de una sola carne del matrimonio humano.

Oración: 
Amado Señor Jesucristo, virtualmente en todo matrimonio recordamos Tu presencia en la boda de Cana donde realizaste el primer milagro de Tu ministerio. Ayúdame a siempre mantener mi relación marital como era Tu intención, y a través de ésta ser enriquecido. Amén.
Notas: 
Bob Devine, Uncle Bob’s Animal Stories, (Moody Press, Chicago, IL, 1986), pp. 19-22.