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Today's Creation Moment

Mar
28
IPCC Climate Change Report Refuted
Matthew 24:4
"And Jesus answered and said unto them, Take heed that no man deceive you."
On a previous broadcast, we told you about the IPCC report designed to frighten people with dire warnings about the destruction of our planet if the world's governments don't take serious measures...
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Los increíbles poderes de cicatrización del cuerpo

Marcos 2:17
“Al oír esto Jesús, les dijo: —Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores”.

Dios le ha dado a su cuerpo increíbles poderes de cicatrización y reparación y casi se podría decir que llevamos dentro nuestro propio doctor y farmacia.

Cuando se prueban nuevas medicinas, a un grupo de pacientes se les da la medicina y a otro un placebo.  El placebo no hace nada pero nadie sabe a quien se le da.  Sin embargo, los doctores han sabido por años que un “efecto placebo” se da por ejemplo si el cuerpo piensa que está recibiendo una aspirina para un dolor de cabeza pero en realidad está recibiendo un placebo, el cuerpo espera que la medicina funcione y el dolor de cabeza a menudo desaparecerá.  Estudios de años recientes han mostrado que el cuerpo sí produce sus propios analgésicos.  ¡Se ha encontrado que uno de estos químicos analgésicos hecho por el cuerpo puede reducir el dolor tan efectivamente como 8 miligramos de morfina o 80 miligramos de Damerol (un analgésico)!

Estudios sobre la farmacia incorporada del cuerpo han, hasta ahora, confirmado que el cuerpo también puede tratar la tos, la ansiedad, la presión alta, la depresión, el asma, el resfriado, la artritis, las úlceras, el colesterol alto e inclusive verrugas.  A menudo, las medicinas que tomamos simplemente dan al cuerpo el “permiso” de realizar su propia cura al hacernos creer que nos vamos a mejorar.

La medicina a menudo es el estudio de cómo el cuerpo resuelve los problemas – ¡en otras palabras, un estudio de la obra del Gran Médico Mismo!

Oración: 
Amado Señor Jesús, Tú nos hiciste y Tú eres el gran Sanador tanto del cuerpo como del alma. Te agradezco por las maravillosas habilidades que Tú le has dado a mi cuerpo para cuidarse a sí mismo. Pero si Ti, mi alma no tiene sanidad. Confío en Tu expiación por mi pecado. Amén.
Notas: 
Boyce Rensberger, “Faith makes placebos act like real thing,” Star Tribune, Monday/October 9/1989, pp.1E&5E.