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Today's Creation Moment

Oct
30
God Gives the Rat a Secret
Job 38:4
"Where wast thou when I laid the foundations of the earth? declare, if thou hast understanding."
A new revolutionary design in metal-cutting blades has been added to the metal-working industry. In use, the new blade is fixed in one position while the metal to be shaped spins on a lathe. This new...
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Cascarrabias que ventilan el calor del enojo

Efesios 4:31
"Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y toda malicia".

Por años a las personas llenas de enojo se les aconsejaba ventilar su enojo.  Supuestamente ventilar el enojo de uno – era golpear una almohada, romper cosas, gritar – le ayudaría a quitar el enojo.  Para muchas personas, este consejo parecía contrario al espíritu de las Escrituras.  Y unas pocas voces conservadoras en la comunidad de consejería sostuvieron que lejos de lidiar constructivamente con el enojo, ventilarlo en realidad lo incrementaría.

En la actualidad un estudio de la Universidad de Duke ha documentado que el ventilar no solo incrementa el enojo, sino que en realidad es dañino para la salud.  En su estudio, los investigadores,  al azar asignaron la lectura a 600 estudiantes universitarios.  Algunos estudiantes leyeron artículos a favor de ventilar, otros leyeron artículos contra ventilar el enojo, mientras que otros leyeron artículos no relacionados al tema.  A los estudiantes se les pidió escribir un ensayo sobre el artículo que leyeron.  Luego, a cada uno se les dio comentarios negativos sobre su ensayo – comentarios diseñados para enojarlos – seguido por la oportunidad de golpear un saco de arena.  Finalmente, a cada estudiante se le juntó con un oponente en una competencia que ofrecía una oportunidad de agresión.  Los investigadores encontraron que los estudiantes que leyeron un artículo pro ventilar fueron el doble de agresivos que los demás.  Los niveles de agresión también estaban interrelacionados con los estudiantes que golpeaban la funda de arena.  Otros estudios han demostrado que el enojo duplica o triplica el riesgo que uno tenga un ataque al corazón, un enojo de largo plazo también está interrelacionado a otros problemas de salud.   

La ciencia una vez más ha “aprendido” lo que la Biblia ya ha enseñado: el enojo no es bueno para usted ni para nadie.

Oración: 
Perdóname Padre y toma todo el enojo de mi corazón para que yo pueda mostrar Tu amor en Cristo a aquellos a mi alrededor. Amén.
Notas: 
Judy Forman, New advise for Hotheads:Cool It, Star Tribune, Sunday May 9, 1999, PE3