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Today's Creation Moment

Feb
22
Beauty from Brokenness in the Mountains
Isaiah 61:1-3
“The Spirit of the Lord GOD is upon me; because the LORD hath anointed me to preach good tidings unto the meek; he hath sent me to bind up the brokenhearted, to proclaim...
It is both a privilege and a joy that I get to take people to see sights around Mount St Helens. The other day, I took a school group into the Lava Canyon. As the river cascades violently over a lava...
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"La extraña mora"

Salmos 71:17
“Me enseñaste, Dios, desde mi juventud, y hasta ahora he manifestado tus maravillas”.

A veces parece como si Dios hizo algunas criaturas sólo para mostrarnos que Él podía hacer lo imposible.  Muchas de estas criaturas, por su extraña naturaleza, ofrecen desafíos directos a la teoría de la evolución, ya que no había ninguna necesidad evolucionista para su naturaleza única.

Una criatura de estas es la bacteria que ha sido etiquetada “el insecto más duro de la tierra”.  Su nombre latín significa “extraña mora que resiste radiación”.  Puede resistir miles de veces de radiación que podría matar a un ser humano.  La bacteria primero fue aislada en los años de 1950, pero un científico que empezó a estudiar al insecto en 1988 dijo, “Yo tuve dificultad de creer que algo como esto podría existir”.

Muchas bacterias forman cápsulas duras alrededor de sí mismas en respuesta a la radiación.  Aunque esto provee algo de protección, la “extraña mora” no forma una cápsula, y todavía sobrevive mejor que cualquier otro insecto.  Mientras que 500 a 1.000 rads de radiación matarían a un ser humano, la “extraña mora” puede resistir 1.5 rads.  La radiación despedaza el ADN de la “mora” en cientos de fragmentos, cien veces la fragmentación que es fatal para otras bacterias.  Pero un par de horas después, el ADN se vuelve a unir, libre de toda mutación.
   
Los evolucionistas están perplejos porque no hay ningún medio ambiente que contenga tanta radiación. ¿Por qué la evolución desarrollaría a esta criatura? ¡La “extraña mora” no sólo desafía la evolución directamente, sino que también declara la habilidad y sabiduría de su Creador!

Oración: 
Te alabamos, amado Padre, por Tus obras maravillosas que desafían el escepticismo y declaran Tu gloria. Amén.
Notas: 
John Travis, Meet the Superbug, Science News, December 1998, v.154, p.376