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Today's Creation Moment

Oct
20
Smart Sharks
Psalm 148:7
"Praise the LORD from the earth, ye dragons, and all deeps:"
Sharks have larger and more complex brains than fish. In fact, in learning tests they score about as well as rabbits. That won't get them into college, but it does show that they are not some...
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La nariz sabe

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Job 10:10-11
“¿No me vertiste como leche, y como queso me cuajaste? Me vestiste de piel y carne, me tejiste con huesos y nervios…”

Todos sabemos que empezamos como una sola célula en el vientre de nuestra madre.  Después, esas células empezaron a dividirse y dentro de 21 días teníamos un sistema nervioso operante y un corazón latiendo.  ¿Cómo supieron todas esas células como juntarse la una con la otra para tejer nuestras conexiones nerviosas?    ¿Cómo saben otras células como unirse entre sí para hacer nuestro sistema circulatorio, o formar el corazón?  En la actualidad ha sido propuesta, una nueva teoría fascinante, basada en el hecho de que toda célula en su cuerpo tiene los mismos genes activos que su nariz utiliza para permitirle oler.

Estos genes conocidos como genes olfatorios, no tienen ninguna razón conocida para estar activos en cada una de sus células.  Los mamíferos y humanos tienen más de mil genes olfatorios distintos.  Uno u otro de éstos genes entrecruzan cada una de sus células siete veces.  Los investigadores ya saben que estos genes fueron cruciales en el desarrollo de su sentido del olfato al ser formado en el vientre de su madre.  Al usted ser formado, las células nerviosas en su nariz enviaron brotes, llamados axón, hacia su cerebro.  Cada uno de este axón finalmente creció en la parte del cerebro llamado el bulbo olfativo.  Una vez allí se conectó con la célula diseñada para sentir el olor específico detectable por la célula del nervio en su nariz que lo envió.  Hoy, se ha propuesto que los genes olfatorios están activos en cada una de sus células porque este mismo método de cablear nuestra nariz para el olfato es utilizado para conectar todas nuestras células al ser formadas en nuestro vientre.  Si es así, este sistema de entretejer nuestros cuerpos aún no nacidos es un producto elegante y preciso de un Creador amoroso.  Usted no fue ensamblado por casualidad o por fuerzas sin discernimiento.

Oración: 
Padre, te agradezco que me hizo Tu mano, y que todavía me amas. Amén.
Notas: 
John Travis, Dialing up an Embryo, Science News, v.154, p.106